martes, 4 de agosto de 2026

Hilo invisible

 

                                                                  Hilo invisible

 

Sentada en mi sillón como tantas noches, hablo al silencio con la mirada perdida. Esta sentado frente a mí, su presencia antes me gustaba ahora es un dolor. Aún así me da tranquilidad pero a cambio le tengo que dar mis sueños mis secretos mis sentimientos. Lo hace tan fácil sin hacer ruido como el leve viento que levanta el polvo que cubre mis cicatrices. Silencio que cada día como de costumbre me visita porque quiere escucharme.

         Cierro los ojos y huelo a ti, mezcla de frio y calor te dan cada latido de mi corazón. Siento cariño como tus manos me tocan mi cara, siento que te tengo cerca muy cerca de mí. Abrázame como la ultima vez porque hoy te quiero decir que si nunca vuelves a saber de mí, recuerda que siempre te hice mi prioridad. Te regalé mis sentimientos sostenidos de un hilo invisible, incluso sabiendo cuando tu no me elegiste.

         Amor mío aquí desde la distancia te quiero confesar que el tiempo va muy lento mi reloj no marca las horas. Siento y espero que mi ausencia te de la paz que yo no pude darte. Vivía no un sueño cualquiera, vivía una realidad de ensueño. No me importaba nadie, me canse de explicar de fingir, de ocultarme a mi misma un deseo. Y aunque di lo mejor de mí, aunque intente llenar los espacios vacíos que habían en ti me siento impotente y quizás defraudada.

Se me quedó clavada tu mirada aquel día y hoy ni quiero ni puedo borrar esa imagen. Cuando me ocultaba entre abrazos sentía que jamás me rompería, pero mi silencio desquebrajaba lentamente mi corazón y con mi dolor y el tiempo, al final comprendí que mi amor no era suficiente para hacerte quedar junto a mí. Me mentía una y otra vez aferrándome a una falsa esperanza de que algún día mirarías a otras como a mí. Pensamientos que como dagas que lentamente durante todo este tiempo me clavaba y se grababan con lágrimas y dolor me hacer ver lo mucho que me importaste, lo mucho que te ame cariño mío,

Como duele cada recuerdo de ti que se aferra a mí y se niega a desaparecer. Aunque te diga adiós nunca te irás. Fue un todo o nada ni hubo promesas ni juramentos, solo miradas con deseos que al final del día se cumplían entre besos, caricias y pasiones descontroladas.

Si alguna vez recuerdas mis intentos de caminar junto a ti y me fallaron mis pasos quiero que sepas que todo fue real, que cada palabra y gesto lo hice desde el corazón…

Querido amor tengo frío necesito que me acurruques entre tus brazos, me siento sola de entre tanta gente. Mis manos se aferran a tu silueta que con delicadeza te dibuja en la oscuridad. Maldigo el momento y el lugar donde por fin amé por primera vez, dejándome recuerdos que hacen crecer  espinas en mi pecho impidiendo suspirar.

Hoy por fin se que es mi secreto que solo cada noche la soledad me obliga a gritar sin hacer ruido, sin lágrimas, sin miradas….


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