martes, 24 de enero de 2012

Manos aladas



















Respiro profundamente, ha llegado el momento. Por la ventana ya no se asoma la luz a mi habitación y el ruido ha entrado en un profundo silencio. Y este silencio es el culpable de alimentar mis sueños mis fantasías. Duerme mi cuerpo cansado consigo mismo. Sentado, mis pies descalzos desafían al frio suelo. El humo del cigarrillo que no fumaré juguetea con el viento de mis labios. No son suspiros. Es el viento que me trae un recuerdo en forma de historia. Mi cuerpo se acomoda en tierras movedizas, me dejaré llevar, me dejaré sentir por aquello que mis manos dibujen en el aire.

Sobre mis rodillas esperan a ser poseídas, a ser intérpretes de una fantasía. Poseo el tiempo, tiempo de otros desperdician cuando no lo sienten. Todo se ralentiza. El cigarro lentamente se consume y el humo ya no baila al son de mi aliento gélido. Abraza el calor de una pequeña vela encendida. Pequeños espasmos invaden poco a poco mis manos. Pierdo el control de ellas. Manos aladas se elevan, las observo con atención, lentos movimientos de dedos me describen ese lienzo transparente. No imagino, simplemente miro ese paisaje que pausadamente mis dedos en forma de pincel dibujan al aire.

Finas líneas se curvan, las yemas de mis dedos no tiemblan, acarician lo que al tocar dibujan. Pequeñas pinceladas no me dejan ver lo que mis manos desean que vea. Y desde el aire transparente surge una figura. No es un rostro al que besar, no es un cuerpo desnudo al que abrazar. Son manos que con las mías desean entrelazar. Toman vida cuando las acaricio. Quieren salir de ese lienzo, pero no pueden. Están prisioneras en un mundo creado por mis recuerdos. Delgados dedos se mueven con delicadeza buscando el roce de mis manos.

Todo a mi alrededor se acelera, las agujas del reloj dan vueltas sin control, la vela se consume en un abrir y cerrar de ojos. El estancado aire que me rodeaba gira y gira consumiendo de una calada mi cigarro. No entiendo y ni quiero entenderlo. Esas manos cogen las mías y tiran hacia ese mundo. Me dejo llevar. Mis ojos atraviesan ese lienzo llevándose consigo mi cuerpo.

Blanco y negro, no existen los colores, siento miedo pero esas manos aprietan fuertemente las mías y me dan seguridad. Sábanas de raso blanco revolotean a mi alrededor, camino sobre el suelo sin pisar el suelo. No sé dónde voy, tampoco sabré si volveré. Esas manos que me trajeron tras mi lienzo, poco a poco se vuelven transparentes. Dejo de sentirlas, pero aún tengo impregnado su calor.

Una leve brisa rocía mi cuerpo de una fragancia que me es familiar. Extrañado me dirijo hacia ese lugar. Sábanas de raso dejan de moverse y caen al suelo como ligeras plumas. Y de entre esa maraña de raso blanco unas manos se asoman a la vez que esconden un cuerpo de mujer. Hombros desnudos, espaldas que se contornean con el roce de la suave tela. Me acerco y mis miedos desaparecen al verte. Duermes… y en tu sueño me encuentro. La belleza habita en tu cara, la sensualidad adereza tu cuerpo desnudo. Deseo vivir eternamente en éste tu sueño. Es tan real que intento alargar mis dedos para acariciar tu piel pero como tus manos que me trajeron. Transparente te vuelves.

Maldito sueño que sólo me enseñas sin darme el placer de tocar. Aun así, he entrado en tus sueños. Me hablas pero no te oigo, hablo pero no me escucho. Mis manos se aferran al aire. Están sedientas de ti, el vello de mi piel se eriza sin tocarme. Sólo te veo y siento lo que mi mente imagina. Eres tan real que dudo de la realidad, realidad que cada mañana me presenta como un nuevo día. No quiero despertar, no deseo irme de este tu lugar. Pero tú lentamente te vas.

Sentado y quieto abro los ojos, miro mis manos que con desesperación te buscan rasgando el gélido aire de mi habitación. Hoy como ayer me he dado cuenta de que a veces la realidad es una mentira y que los sueños… sueños son.

3 comentarios:

Victoria dijo...

Una vez más la espera mereció la pena. Enhorabuena pues de nuevo nos has deleitado con tus palabras.
Sigue así pues los sueños,sueños son pero en ocasiones algunos se cumplen. Ojalá tu cumplas los tuyos y los plasmes para que todos podamos disfrutar de ellos.
Mis felicitaciones Juanela

Anónimo dijo...

Uno como tantos relatos son impresionantes,sigue asì vas por buen camino aunque esto ya lo tienes muy conseguido.un placer juanela

Anónimo dijo...

Sueños...sueños algunas veces se hacen realidad...otras en el pensamiento, como vuela la imaginación.

Un abrazo mi estimado amigo Juan Manuel